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Carta abierta al Sr.Petrakovsky

Me hartó la descalificación gratuita y la falta de respeto. El desconocimiento de lo que significa y representa el Club Atlético Huracán para el fútbol argentino y, principalmente, para cada uno de los socios e hinchas que se encuentran a lo largo y ancho del país, como así también, en distintas partes del mundo. Me colmó la paciencia la serie de bravuconadas con las que se despachó el lunes durante la entrevista que le concedió a los colegas de Soy Quemero radio.

“Si el hincha de Huracán está conforme o no, la verdad es lo que menos le preocupa a TBS”. Con esa frase quedó expuesto, Sr. Petrakovsky. Demostró lo que le importa la gente de Huracán, esa que le compra su indumentaria “vanguardista” sólo por tener bordado a la altura del corazón ese Globo que llevamos marcado a fuego. No le importa nada. De hecho, creo que hasta la desprecia.

Se jacta que “la marca paga una cierta cantidad de dinero al club para tener la opción del escudo en exclusividad mundial como una licencia, a cambio de darle plata y ropa, y después la marca hace los diseños”. Es cierto, usted tiene todo el derecho de hacerlos y comercializarlos, no hay duda alguna de ello. Puede mandar a confeccionar un clon de la casaca de Los Andes e imponer que el primer equipo de Huracán la vista durante un partido trascendental de la Copa Libertadores. O llevar a cabo una remera camuflada, que nada tiene que ver con la identidad del club. También puede hacerlo. Pero faltarle el respeto al hincha diciendo que “cuando TBS comenzó a vestirlos, de once equipos estaban décimos, sin ninguna expectativa, y con TBS ascendieron y tuvieron dos estrellas más” o “no se olviden que TBS los vino a prestigiar” es un falacia con mayúsculas. Y un grave error: los títulos vinieron de la mano del plantel más ganador de la historia del club, no por la entidad que le da su producto. ¿Y si Huracán no hubiese ganado en Tucumán o Marcos Díaz no atajaba todo lo que le tiraron en la Copa Argentina? Prestigio se lo da Huracán a TBS siendo el equipo más importante que vistió por títulos y gente a nivel nacional, por encima de Newell’s, Unión y Chacarita, entre otros. No se confunda.

Su argumento es pobre, SR. Petrakovsky. No entiende las quejas del hincha poniendo como ejemplo, de manera incompleta, al Barcelona y al Real Madrid cuyas camisetas alternativas distan por completo de los colores tradicionales. Es cierto, aunque omite para ambos casos que no las usan frecuentemente, y además ambas instituciones son multinacionales del fútbol que venden sus productos nivel global, sean o no para los fanáticos. Ni hablar que todas sus divisiones están vestidas con la indumentaria oficial, no como el caso de Huracán que al cabo de un año de contrato con TBS sus inferiores están vestidas por una mezcla de Meister (2003-2004) Kappa (2005-2013) y Joma (2014). Volviendo al tema estrictamente comercial, Huracán, de arraigo popular y barrial, no tiene la más mínima comparación con estos gigantes. De ahí el pedido de mantener los colores de origen. Algo que usted descarta de plano.

También alude a la disconformidad de nuestros “primos” con Nike, tal como a usted le gusta recalcar; sin embargo para ellos los colores son inalterables. También puso como ejemplo a Boca con la camiseta rosa, la cual solo usó la temporada pasada para volver en ésta a su azul y oro característico o la amarilla, como alternativa.

En fin, Sr. Petrakovsky, comercialmente tiene derecho a diseñar lo que le plazca, paga por ello y quedará en el hincha comprar o no sus productos. Eso sí, tenga respeto y no lo ningunee. Escuche las recomendaciones que pueda llegar a tener, no se crea omnipotente. No sea cosa que termine regalando sus productos en una Feria Americana.