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Un equipo ciclotímico

Huracán dejó escapar tres puntos vitales ante un Olimpo que no había ganado en el torneo. Una mala lectura del partido por parte de Apuzzo y flojísimos rendimientos individuales, las causas de la derrota.

El Globo volvió a pecar de sus vaivenes emocionales y se quedó sin nada en un tiempo ante a un Olimpo de Bahía Blanca que mostró más actitud y se llevó el triunfo por 3-1 en el Palacio Tomás Ducó.

Agustín Torassa, a los 15 minutos de la primera etapa, abrió el marcador al concretar un penal que sancionó en forma incorrecta Luis Alvarez por una falta de Juan Sills precisamente al ex delantero de All Boys. Si bien lo hizo mediante la concreción de un penal que dejó muchas dudas, el equipo de Néstor Apuzzo se llevó merecidamente el parcial por 1-0. Hasta ese entonces, cuando el local se puso en ventaja, el partido era parejo e inclusive el equipo bahiense había llegado en alguna ocasión.

Pero en el segundo período, Huracán volvió a padecer esa ciclotimia que lo caracteriza en esta torneo, le cedió el terreno y la posesión de la pelota a un Olimpo que se lanzó con más decisión al ataque y dejó huecos para que el anfitrión desplegara tibias réplicas que no llegaron a destino y por eso el primer tiempo se cerró apenas con una ventaja de un gol en favor del elenco de Néstor Apuzzo.

La primera media hora del complemento dejaban en claro que a los dos equipos les costó hilvanar acciones de riesgo. Tan solo tuvo una el local con un disparo de Cristian Espinoza de media distancia, que contuvo sin roblemas Nereo Champagne.

Con el correr de los minutos Huracán se fue conformando con lo conseguido hasta ese instante y le regaló la pelota al equipo bahiense, que de a poco se fue acercando al empate. Y a los 31, Olimpo logró su objetivo. Un tiro libre ejecutado por Jacobo Mansilla pegó en la barrera y la pelota le quedó servida a Royón, quien con un disparo alto fusiló a Marcos Díaz.

El gol terminó de descontrolar a Huracán, que cuatro minutos más tarde sufrió un golpe de nocaut. Klusener le bajó un pelotazo largo con su brazo a Hernán Encina sin que el árbitro lo apreciara y el Sapito habilitó a Blanco, quien no perdonó desde inmejorable posición. A partir de entonces, Huracán buscó el empate y estuvo cerca de lograrlo, pero Champagne le ganó un mano a mano a Iván Borghello sobre los 38.

Olimpo resistió y aseguró la victoria en el final con un contraataque capitalizado por Klusener que le permitió festejar por primera vez en el torneo. Huracán, en cambio empieza a mirar con preocupación la tabla de promedios.

(Fuente DyN)

Los goles